martes, enero 16, 2007

Cine para Comunicadores: Cut (2004) de Chan-wook Park

Tras el abandono que sufrió mi seccion, ha sido reflejada (lo mejor que he podido) la televisión en su manera mas periodista, la labor de la radio como genero mediatico y la vida de una figura clave del periodismo transformado en creador de obras capitales literarias. Me siento en un deber casi conmigo mismo de decir que ha llegado la hora del Septimo Arte en su esencia: cine sobre cine. Para desenmarcar este post de los demas necesito de un material unico, distinto al resto. Por aqui es donde llegamos al tratamiento en la seccion de "Cut". El mediometraje no tiene ningun eco con la realidad, pues es una idea concebida y dirigida por un director que deseaba ponerse a prueba a si mismo realizando una pelicula de terror, alejado del estilo sosegado, clasicista, de amplio discurso y basados en hechos reales de las anteriores criticas. En "Cut" exite una vision al mundo del cine y de la realidad mas conexa de lo que parece a simple vista y la interectuacion entre los 4 personajes en solo 43 minutos la combierte en casi una pequeña maravilla del acto comunicativo.

Un joven director de exito deja el plato de rodaje de su pelicula para dirigirse a casa donde es secuestrado, junto con su mujer por un individuo que los atrapa en el plató de la terrorifica pelicula que estuvo rodando hace unas horas. Ella, amordazada y atrapada por un sinfin de cuerdas de piano tiene los dedos pegados al nombrado instrumento. El esta maniatado y una cuerda de goma le une con la pared. El secuestrador es nada menos que un extra que ha trabajado en sus 5 peliculas. La razon del secuestro es simple: la vida es una mierda. No puede resistir la comprobada por si mismo amabilidad y consideracion que el director demuestra con todo el mundo: "es rico, guapo, ha estudiado en Estados Unidos, es un director estraordinario, con éxito y tiene una esposa preciosa, si ademas es buena persona, ¿que se supone que nos queda a los tipos como yo?". Para compensarle le obliga aparticipar en un macabro juego: tiene que demostrarle que es capaz de hacer cosas malas matando a la niña que ha atado al sofa. Si no le cortara a su mujer un dedo cada 5 minutos. Todo se pone en marcha sin concesiones: las humillaciones, los insultos, la violencia, las confesiones, los numeros musicales (de verdad) se suceden al son de una hachazo sobre el piano cada 5 minutos. Un demente y brutal final acaba con la pelicula que hace de "Saw" una comedia romantica.

El segmento, forma parte junto con "Dumplings" de Fruit Chan y "The Box" de Takashi Miike de la pelicula "Three Extremes", secuela de la irregular pelicula tambien fragmentada "Three". El film trata de unir en una sesion de terror y tension un producto hongkones (que Chan luego alargaria y estrenaria por su cuenta en forma de largometraje) con el salvaje japones exponente del cine de serie b actual (impagable su cameo en "Hostel") y con uno de los cineastas orientales mas interesantes del panorama; el coreano Chan-wook Park, autor de la indispensables triologia sobre la venganza: "Simpathy for Mr. Vengeance", la obra magnisima "Old Boy" (que coincidio en distribucion con "Three Extremes", lo que beneficio promocionalmente a la última) y "Simpathy for Lady Vengeance". El oriental se vale en "Cut" de un estilo visual que navega entre el videoclip de David Fincher (esos planos a traves de una trituradora o atravesando un microondas) y la alargada sombra de Dario Argento; primerisimos planos de los personajes, torturador y torturados aderezados con unos encuadres y movimientos de camara que se benefician del opulento y barroco escenario. Plasmado por los sobreactuados y excesivos actores (colaboradores habituales los tres en sus peliulas), el sadismo y salvajismo mas retorcidos y enfermizos se dan de la mano con las emociones humanas de las que Shakespeare escribia: odio, desengaño, venganza, rabia, amor, envidia, mentira, locura. Y eso es mucho.

La linea que separa la realidad de la ficcion se ve debilmente agitada por un director que intenta expresar su amor a un genero que tiene los cliches y topicos casi agotados. Sin embargo, en el cine de Chan-wook Park parece que nada esta inventado y todo esta por hacer. Escalofriante la temeridad y libertad con la que maneja la camara, las situaciones, los personajes, las ideas, las emociones, las acciones, las palabras. Si una imagen dice mil palabras en Chan-wook Park hay una declaracion en cada secuencia, en cada plano, en cada fotograma... todo un logro de la comunicacion: el director que como el, joza de exito tras 5 peliculas, que se embarca en un film sobre terror y a modo de advertencia dara vida a una insana imagen de una mujer que vomita la sangre que acaba de tragar a los pies de un piano. Repeticion de la intransigente charla por el movil con su pareja sobre la cena, convirtiendo su plató en su casa (literalmente), ilusionado por el encuentro de la musica para su pelicula (una de la multiples sonatas de Bach) que volvera a sonar en el escenario, en parecidas circunstancias. Una pelicula terrorifica sobre una pelicula de terror. Solo la inventiva es el limite para este interesatisimo personaje que es el cineasta coreano.

"¿Sabe qué?... Yo he sido un desgraciado, un muerto de hambre desde pequeño. El cabron de mi padre siempre estaba borracho, le daba palizas a mi madre... y a nosotros tambien, un dia tras otro. No hace falta decir que sacaba malas notas y que este careto no me ayudó a alcanzar el estrellato. Asi que ahora soy yo el que siempre se emborracha y el que cuando llega a casa le pega a su mujer y tambien a su hijo pequeño y por la mañana ya sobrio ve sus morados y... ¿sabe en que pienso? Pienso en su cara, su cara bonita superpuesta a la de ellos y me doy cuenta de la ironia: un chico pobre que la vida a convertido en un cabron y un chico rico que es una buena persona y es cosa del destino, ¡joder! y no se puede hacer nada."

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