
Con el tiempo que hace que no reseño para Sesión no Numerada, es hasta posible que este post este fuera de lugar. Pero como nadie nos lee dudo que halla quejas.
En medio de la América profunda un vagabundo reacciona como un gato furioso ante el hecho de que le despierten. La razón: es el único de toda la celda de esa pequeña comisaria de esa pequeña localidad que tiene algo que contar... sabe tocar la guitarra.

Bajo la promesa de que saldrá mañana (solo esta detenido por la borrachera anterior) se compromete a tocar algo para el programa de la emisora de radio local “Un rostro en la Multitud” que presenta Marcia Jeffries. Esto sera el comienzo de una ascensión meteórica a lo mas alto, para que luego asistamos a un inolvidable final; su vertiginosa caída.
Elia Kazan, turco de nacimiento (Kazanjoglou es su apellido real), fue uno de aquellos cineastas que vivieron lo que fue esa paranoia fruto de la guerra fría, nombrado anteriormente en esta sección, como fue
"La Caza de Brujas" del Senador
Joseph McCarthy. La intimidación y el efecto propagandístico que tenia su conspiratoria teoría y cruzada era inmediato cuando uno de los acusados era una de las estrellas del Hollywood de la época. La creación por los estudios de una lista negra el 24 de noviembre de 1947 tenia la intención de que todos los no colaboradores en las investigaciones del comité pasarían a engrosar dicha lista, lo que haría que no se les permitiera trabajar de nuevo en la Meca del Cine. Esto creo la necesidad de colaborar y delatar ante al comité si uno no quería ser “exiliado” de la industria del cine. En el caso de Elia Kazan y de su amigo, el genial narrador
Arthur Miller, fueron denunciados por
Jack Warner.

Así fue como Kazan paso a la historia no solo como debía haber sido, como un genio del lenguaje audiovisual, sino también como un chivato. Aun así sus logros artísticos siempre han estado mas allá de esta acción, la cual consiguió que ciertos sectores protestasen con la concesión al cineasta del Oscar honorífico (sobre todo habiéndolo ganado ya por
"La Barrera Invisible" y
"La Ley del Silencio"). Kazan es el fundador junto con
Lee Strasberg del Actor´s Studio, la escuela de interpretación posiblemente mas importante de Estados Unidos, donde se dieron lugar grandes figuras como
Marlon Brando,
Paul Newman,
Steve McQueen,
Jane Fonda,
James Dean,
Carroll Baker,
Robert De Niro,
Diane Keaton,
Al Pacino,
Eli Wallach,
Ben Gazzara o
Marilyn Monroe por citar algunos. Hizo algunos de los montajes teatrales mas importantes de la época, llevando a los escenarios obras de
Tennessee Williams o del mentado
Arthur Miller. Para la gran pantalla realizo algunas de las mejores obras, como
“Un tranvía llamado Deseo”,
"Al Este del Edén”,
“Baby Doll”,
"Esplendor en la Hierba" o
"El Ultimo Magnate".
La intensidad en el cine de Kazan es una constante. Sus películas son sobre personajes mas que ningún cineasta actual. Personajes intensos, tanto en las interpretaciones de los actores, como en la propia creación del personajes; viven convulsamente y las emociones las tienen a flor de piel. Son el paradigma de lo que son.

Y el choque se produce siempre por las interacciones con el resto de personajes.
"Un Rostro en la Multitud" refleja a su protagonista; Larry Rhodes (una interpretación histórica de
Andy Griffith) de un modo completisimo. Nuestras sensaciones hacia el evolucionan según avanza la película, al principio entendemos la adoración de su publico, pues casi la simpatía es común, entendemos a esas solitarias amas de casa que escuchan a esta especie de icono del folclore y saber popular. Al final incluso cuando toda la carisma ha sido sustituida por un rechazo unilateral, sentimos pena por un desgraciado, que es lo que nunca dejo de ser. El producto final navega entre el populismo Willy Stark de
"Todos los Hombres del Rey" y recuerda a aquel
Roosevelt que se dirigía a su nación por medio de la radio en un programa de carácter coloquial y hogareño. Elia Kazan nos muestra con todo detalle la transformación de "Solitario" Rhodes en un multitudinario líder de masas que toca fin con un increíble final en el que el personaje de
Patricia Neal observa la monstruosa creación que ha surgido, mirando a la miserable criatura con lastima asombro y desprecio como aquel Doctor Frankestein admiraba y repudiaba a su criatura. Un impecable
Walter Matthau, tras años en la sombra, tanto como uno de los cerebros tras Rhodes como tras Marcia tiene el único minuto de gloria real de la película, un monologo hacia "Solitario" sobre "las cosas están así" donde el futuro y "ultimas días" del desdichado protagonista son relatados casi podríamos decir que es abofeteado por ellos por la declinación de Matthau (esto en parte es un alivio para el espectador pues nos elimina el tedio que habría sido mostrarnos que estaba acabado y tal, pues ya somos consciente que sus dial de gloria han espirado) .

Pero el odioso personaje en que se ha convertido Rhodes es muy diferente de lo que era en un principio. Para no abusar de la idea y caer en la repetida moraleja (los pobres son felices y los ricos infelices y esas payasadas) nos muestra la diferencia con la que canta "Estoy lejos de casa" ese mendigo borracho pero indiferente al día siguiente que es Rhodes y de como la canta el "Solitario" Rhodes en la cima de su poder solo encerrado en su torre de marfil a la cabeza de una mesa sin comensales.

Aunque odioso, sentimos que le humillen como en la escena en que descubre a su mánager
Joey DePalma acostándose con su joven mujer (primer papel de
Lee Remick para el cine) y aunque carismático, apesta a supremacía y disfrutamos viendo como se la quita el solo de la manera que la gano: dirigiéndose a su publico.
Pero la pelicula no solo impacta por sus personajes, sino tambien por la demostracion de los medios, como era de esperar. Los medios son armas peligrosa. y manipuladoras, siempre con un interes oculto, que no eso otro que el que a sido siempre: aglutinar y controlar a la poblacion. Si en la anterior pelicula que reseñe para la seccion era, de manera relativa, complaciente con el medio y sus integrisimos profesionales, en “Un Rostro en la Multitud” la pelicula arremte contre lo que se encuentra tanto entre bastidores como de cara al publico. Asi es como refleja de manera diferente el mismo discurso de
Murrow; el necesario compromiso de los comunicadores, su consciencia del poder del medio y la integridad para llevarlo a cabo. Pues sino el reflejo (tan cercano y representativo) del resultado de una conducta irresponsable o/y aprovechada acarraaria unos lamentables logros. Impresionante que una pelicula de 30 años continue preservando la fuerza y el vigor critico del dia de su estreno. Para que se crea que el cine de autor es algo que no existia en el viejo hollywood. Y ante todo, no olviden de aplaudir al final de la retrasmision.

"Te diré exactamente lo que te va a pasar. Volverás a la televisión pero ahora ya nada sera igual que antes. Habrá un periodo razonable de enfriamiento y luego alguien dirá: ¿Por que no volvemos a probar con Rhodes en formato barato?, los recuerdos de la gente no duran. Y, en cierto modo, tendrá razón. Hay personas que olvidan y otras que no. Tendrás un programa. Puede que no en la mejor hora ni entre los 10 primeros, puede que ni en los 35 primeros. Pero tendrás un programa, simplemente nunca sera lo mismo que antes. Luego llegaran un par de personajes nuevos y pronto muchos de tus admiradores se pasaran a ellos. Y algún día alguien preguntara: ¿Que fue de...?, ¿como se llamaba? El que decían que era el mas grande, fue el numero uno de hace un par de años. Era famoso, ¿como hemos podido olvidar un nombre así?. Por cierto ¿Has visto a Barry Mills?. Yo creo que es el mas grande desde Will Rogers."
1 comentario:
Me parece sumamente interesante tu crítica. Las fotos son guays.
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